TERAPIA FÍSICA PARA PERSONAS CON DISTONÍA
Marcela León Barrera
Kinesióloga CETRAM y Profesora en la Universidad del Mar.
La “kinesiología” es una ciencia que estudia el movimiento humano y la funcionalidad, con el fin de mejorar la calidad de vida.
La terapia física o kinesiterapia es una herramienta de la kinesiología que, en personas con distonía, ayuda a mantener y optimizar las funciones corporales a través del movimiento.
La terapia física no sólo disminuye el dolor que provocan ciertas contracturas y posturas anormales, mantenidas en el tiempo, sino que, además, se enfoca en optimizar la funcionalidad de la persona a través de la reeducación muscular y de la postura.
La reeducación consiste en enseñarle a nuestro cuerpo a moverse correctamente. Para ello es necesario tomar conciencia del movimiento normal, para que, llevado a distintas circunstancias, sea realizado sin mayor esfuerzo.
Frente a la aplicación de toxina botulínica en musculatura afectada, la kinesiterapia provee técnicas que mejoran los resultados en tiempo y en calidad, cuando esta kinesiterapia es realizada con frecuencia antes y después de la aplicación de la toxina botulínica.
En el tratamiento, el kinesiólogo, primeramente, evalúa en el paciente su capacidad funcional, la alteración de la postura y del movimiento, la intensidad de afección de la musculatura involucrada, amplitudes de movimiento y la capacidad de grupos musculares cercanos, de corregir los movimientos anormales.
Luego, planifica la terapia a través de la práctica de técnicas de reeducación, apoyado del uso de calor, frío o corrientes eléctricas, según sea necesario.
Asimismo, entrega un plan de ejercicios para el hogar, con el fin de prolongar los resultados.
Es importante destacar que la efectividad del tratamiento depende, en gran parte, de la perseverancia y motivación de la persona , de su constancia en la realización de los ejercicios y de sus ganas de superarse.
A continuación, se presentarán algunos objetivos terapéuticos para cada tipo de distonía:
DISTONÍA GENERALIZADA
Los objetivos terapéuticos en este tipo de distonía son múltiples y dependen de la evaluación individual. Son importantes, la reeducación postural y del movimiento en conjunto con el manejo del dolor .
Se realizan ejercicios para aumentar la amplitud de movimiento a nivel global, reducir contracturas y mejorar la coordinación. La progresión incluye ejercicios en posición acostado, sentado, parado, caminar y actividades motoras finas.
DISTONÍA CERVICAL
Los objetivos de la terapia física incluyen llevar la posición de la cabeza hacia una más normal, aumentar los movimientos del cuello y disminuir el dolor, aumentando la capacidad funcional.
Es importante destacar que se desaconseja el uso de collar cervical y los masajes, ya que han demostrado empeorar la situación. Son útiles los ejercicios en que se solicita seguir objetos con la vista en dirección de la corrección del movimiento anormal.
Durante la sesión no sólo se ejercita la musculatura del cuello, sino que todo el cuerpo participa de la corrección del movimiento.
El auto-estiramiento diario, enseñado por su kinesiólogo, es fundamental en la aparición y mantención de los resultados.
La aplicación de corrientes eléctricas analgésicas, como el TENS, ha demostrado ser de gran ayuda en el manejo del dolor y un facilitador de la corrección de la postura.
BLEFAROESPASMO
En este tipo de distonía, el kinesiólogo, usualmente, no trabaja directamente con la musculatura afectada, sino que con las compensaciones que esta alteración puede traer consigo.
Son importantes los ejercicios de relajación, autocontrol y coordinación.
CALAMBRE OCUPACIONAL
En este tipo de distonía, la reeducación muscular es fundamental y se logra utilizando implementos como lápices, pinceles, plumones, cuadernos, instrumentos y herramientas según amerite.
Se ha demostrado que la terapia física constante y una cantidad, no despreciable, de práctica , ayuda notoria y satisfactoriamente al control del movimiento.
El manejo del dolor es un objetivo recurrente, sin embargo, éste puede provenir de diferentes procesos que deben ser evaluados y tratados de manera independiente , ya que cada persona responde de manera diferente al tratamiento.
El kinesiólogo utiliza implementos para su quehacer que son fáciles de encontrar en el hogar, como sillas, espejos, bastones, lápices, etc, lo que facilita la práctica diaria.
Los resultados de la terapia física, pueden significar la disminución del dolor, la sensación de bienestar general, la disminución de la fatiga y la tensión muscular, hasta lograr realizar actividades de la vida diaria con mayor energía y precisión.
Es recomendable integrar a la terapia física la familia o personas cercanas, así la sensación de bienestar y de avance, por pequeña que esta sea, es compartida como premio al esfuerzo.
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